Hay días excepcionales y este lo fue. Gracias a Ligasalsas pudimos disfrutar de El Bohío . Pero además Angel nos organizo una visita a Bodegas Jimenez Landi en Méntrida . Muy interesante. Catamos los vinos directamente de la barrica, caldos que todavía estaban evolucionando. Nunca lo había hecho y es todo una experiencia. Además, poder sentir la pasión de uno de lo jóvenes propietarios en la elaboración de sus vinos es una gran experiencia.Pero vayamos a lo de El Bohío. La entrada anodina rodea aún mas de misterio al lugar. El comedor cómodo en un estilo cuanto menos peculiar. El servicio excelente.
Un plato destacó por encima de todos: rabo de cerdo, col trufada , lentejas. Es uno de esos platos que recordaré mucho tiempo y creo que todos los que compartimos comida estarán de acuerdo conmigo. Alguno de los otros platos también fue excelente. Otos fueron muy buenos y alguno más normal.
De los vinos un poco de todo. Un champagne P Gimonnet & Fils Mágnum Fleuron 2.000 excelente, un Blas Muñoz Chardonnay 2.006 al que no le encontré el punto, un Dr.Buerklin-Wolf Tonel 63; Riesling 03 que para uno como yo que de Riesling poco le pareció simplemente soberbio y un Capilla del Fraile 04 que no me dijo nada.
Pero más que contar cada plato (dejaré varios sin enumerar) y lo que me pareció cada uno, hoy quiero hacer una reflexión sobre la subjetividad. Me explico. Éramos 13 los comensales ( o los tragones ;)) y todos buenos aficionados a esto del yantar, se supone que con paladares educados y todo eso. También asumo , en un restaurante de esa categoría y para ese número de comensales, la regularidad de los platos. Pero, gracias a Dios , un mismo plato provoca emociones y opiniones muy diferentes en unos y otros.
Pan de la Sopa de Ajo con Sardinas Viejas y Ahumadas. A mí me pareció que las sardinas se comían totalmente el pan de sopa de ajo, alguno más era de mi opinión pero, por ejemplo, mi vecino de la izquierda decía totalmente lo contrario.
Tiznao de Bacalao. Para mi un exceso de sal en el bacalao hacía que solo se pudiese disfrutar con el acompañamiento; en cambio algunos elogiaron su sabor.
Cigalas,All-Oli, su jugo montado y fideos. El all-oli dejaba el resto del plato noqueado para mí; en cambio otros alabaron eso.

En cuanto a los postres en mi mesa la mitad prefirió tomate, fresa y leche picante y la otra mitad la torrija helada .
Diversidad, subjetividad, gusto, aprendizaje, salivación...?l Lo que sea, pero al final diversidad. Y ahora permitidme un salto al vacío y que deje el tema abierto para que opinéis.
Cuando leemos una crítica, cuando leemos un blog todo es subjetivo. Primero por el momento puntual del restaurante y del que opina. Pero segundo porque el que opina es él y sus circunstancias y sino conocemos de ambas cosas poco podemos juzgar sobre sus opiniones. Y solo si seguimos las andanzas del “escritor” nos podremos hacer idea de sus gustos y de si estos coinciden con los nuestros. Y roguemos que en el caso de que así sea ese día no se le haya cruzado el cable.
O sea primero: leed mi blog a ver si os inspiro. Segundo: después de lo que he escrito hoy mejor vuelvo a mis clásicas crónicas. Tercero: que gran restaurante es El Bohío !!!. Cuarto y mas importante: poder disfrutar de un sitio así ( y de lo que siguió por la noche) con gente como la que conocí ese día es el summum.
Pd: al poco de publicar este post veo que El Diletante escribió esta joya ayer por la noche. No os la perdáis. Además veréis que en líneas generales es de los mios en cuanto a subjetividad ;)








