Alfambra 16 Barcelona 93 203 30 85
Curiosidades de la vida al día siguiente de que visitasemos Triton Cinc a Taula les dedicó su artículo semanal en La Vanguardia. Tritón lleva muchos, muchísimos, años en la restauración barcelonesa. Su proyecto debió ser, en su momento, faraónico. Un gran parking, un comedor muy amplio con grandes ventanales que tiene algo de nave industrial, ideas que no se estilaban por aquel entonces. Y ahí sigue, igual o casi igual; esa es su virtud y a la vez su posible talón de Aquiles. Yo no soy tan positivo como Cinc a taula pero reconozco sus méritos. En general el producto suele ser bueno y los precios razonables; siempre tienen pescados y mariscos expuestos a la vista de una frescura impecable aunque los precios ahí a veces se disparan. Han seguido fieles a su estilo clásico de toda la vida sin concesiones a modernidades.
Como comienzo fuet, butifarra blanca y aceitunas, todo excelente. Probamos com
o entrantes un atún en escabeche rico pero algo pasado de vinagre y un pulpo a la gallega muy correcto.
Los segundos un chuletón excelente de verdad, un entrecot un pelín duro y una perdiz escabechada que me defraudó; falta de sabor y con un punto de cocción excesivo, fue el punto débil de la noche.
A una comida tan clásica parece que le iría un rioja de los de toda la vida pero vi un Marboré de Bodegas Pirineos un coupage que incluye las variedades autóctonas de Parraleta y Moristel (probad el varietal de Parraleta que tiene la bodega) que me trae gratos recuerdos y que hacía tiempo que no bebía; una gran elección como siempre.
Mi conclusión: quien quiera clasicismo a un precio razonable está en el lugar adecuado (aunque han de cuidar más los puntos como el de la perdiz)

Como comienzo fuet, butifarra blanca y aceitunas, todo excelente. Probamos com

Los segundos un chuletón excelente de verdad, un entrecot un pelín duro y una perdiz escabechada que me defraudó; falta de sabor y con un punto de cocción excesivo, fue el punto débil de la noche.
A una comida tan clásica parece que le iría un rioja de los de toda la vida pero vi un Marboré de Bodegas Pirineos un coupage que incluye las variedades autóctonas de Parraleta y Moristel (probad el varietal de Parraleta que tiene la bodega) que me trae gratos recuerdos y que hacía tiempo que no bebía; una gran elección como siempre.
Mi conclusión: quien quiera clasicismo a un precio razonable está en el lugar adecuado (aunque han de cuidar más los puntos como el de la perdiz)
;eso si la decoración es intemporal y ecléctica y hay que ir con cuidado de no pedir las escasas innovaciones del lugar; por cierto los canelones son excelentes de verdad, este día no los comimos pero os los recomiendo.
Pd: A raiz del comentario de anónimo he revisado la cuenta 146 euros, no es tan barato, no hubieron postres ni cafés y solo dos entrantes para tres.