
Hacía años que no pisaba
Saüc , creo que desde que recibió su estrella Michelin solo había estado una vez. Aproveché un mediodía para acercarme a ver como evolucionaba la cocina de Xavier Franco. Me habían comentado que había subido los precios pero que últimamente estaba más contenido. En efecto tienen un menú por 27 euros que parecía atractivo; no obstante nos apuntamos a la carta.
Nos trajeron unas
aceitunas y unos snacks junto con un pan variado rico y caliente y aceite de arbequina del Pla del Estany. Luego un
aperitivo de caballa marinada sobre tomate confitado excelente muy integrado y una
crema de patatas con guisantes y bull blanco asado, el conjunto algo áspero y soso.
Comencé con un clásico de la casa el
tartar de anguila ahumada, manzana verde y ca
viar de arenque. Un plato muy logrado que recordaba con gusto y que no me decepcionó. Como segundo probé un
pichón en capraudine que iba con tatin de peras trufadas; me comentaron que las trufas no estaban bien y en vez de ellas me pusieron unos ous de reig exquisitos de verdad. El pichón bien, sin mas. También probé otro de los clásicos el
cochinillo confitado y asado con patatas y chalotas confitadas. Simplemente genial todo él y no digamos la costra, pura delicia tostada.
No tomamos postre pero si unos ricos
petits fours con el café.
Bebimos
Santbru 2006 un Montsant hecho de cariñenas velles con algo de Shiraz y Garnacha, un ensamblaje bueno y un vino potente que acompañó muy bien nuestros segundos.
El conjunto estuvo bien pero solo bien; el servicio en su lugar pero algo lento entre los aperitivos y el inicio de la comida. Un lugar notable pero no sobresaliente.