
Diputación 201, 08.011 Barcelona T 93.451.60.02
Suelo frecuentar el Racó d´en Cesc y es un lugar que me gusta. Cesc Canovas, junto a su familia, regenta el restaurante desde hace años y se mantiene bien. Su hijo César ganó hace algunos años el concurso nacional de sumillers y ha conseguido una bodega excelente; además sus recomendaciones son certeras. Arnau Marco el sommelier de la casa ha ganado el premio habanosumillers 2.006 en España. Hace unos años pusieron al día el restaurante y hoy es cómodo y agradable. Un detalle importante es que las mesas son amplias y están muy bien separadas unas de otras con lo que la intimidad está garantizada.
Además de la carta Cesc tiene todos los días una buena lista de sugerencias de mercado a las que me suelo apuntar con frecuencia.
Para comenzar un pan con tomate apreciable junto con unas trozos de fuet; luego una tapa de tortilla de patata y cebolla deconstruida, original.
Estamos en tiempo de guisantes por lo que me decidí por una de las recomendaciones un rehogado de guisantes, alcachofas y espárragos con setas de temporada. El punto conseguido, los guisantes excelentes y el conjunto de sabores muy equilibrado.
Después un clásico carré de cordero. Bien hecho con su parte crujiente un buen sabor ( ni rastro de lana) tal vez un punto demasiado hecho pero eso son apreciaciones personales. No tomamos postre.

Arnau nos aconsejó un Dido 2.005 de Venus la universal de Sara Perez en Montsant; ya lo había probado pero me pareció adecuado y la verdad es que resultó bien. Con Garnacha, Cabernet Sauvignon y Merlot le iba muy bien al carré.
Con el café una buena teja y unas trufas.
Éramos tres y pagamos 150 euros un precio que me parece razonable.
Cesc plantea una cocina honesta con platos tradicionales pero con incursiones en la modernidad muy bien resueltas. Un buen restaurante burgués que os recomiendo.
Suelo frecuentar el Racó d´en Cesc y es un lugar que me gusta. Cesc Canovas, junto a su familia, regenta el restaurante desde hace años y se mantiene bien. Su hijo César ganó hace algunos años el concurso nacional de sumillers y ha conseguido una bodega excelente; además sus recomendaciones son certeras. Arnau Marco el sommelier de la casa ha ganado el premio habanosumillers 2.006 en España. Hace unos años pusieron al día el restaurante y hoy es cómodo y agradable. Un detalle importante es que las mesas son amplias y están muy bien separadas unas de otras con lo que la intimidad está garantizada.
Además de la carta Cesc tiene todos los días una buena lista de sugerencias de mercado a las que me suelo apuntar con frecuencia.
Para comenzar un pan con tomate apreciable junto con unas trozos de fuet; luego una tapa de tortilla de patata y cebolla deconstruida, original.
Estamos en tiempo de guisantes por lo que me decidí por una de las recomendaciones un rehogado de guisantes, alcachofas y espárragos con setas de temporada. El punto conseguido, los guisantes excelentes y el conjunto de sabores muy equilibrado.
Después un clásico carré de cordero. Bien hecho con su parte crujiente un buen sabor ( ni rastro de lana) tal vez un punto demasiado hecho pero eso son apreciaciones personales. No tomamos postre.

Arnau nos aconsejó un Dido 2.005 de Venus la universal de Sara Perez en Montsant; ya lo había probado pero me pareció adecuado y la verdad es que resultó bien. Con Garnacha, Cabernet Sauvignon y Merlot le iba muy bien al carré.
Con el café una buena teja y unas trufas.
Éramos tres y pagamos 150 euros un precio que me parece razonable.
Cesc plantea una cocina honesta con platos tradicionales pero con incursiones en la modernidad muy bien resueltas. Un buen restaurante burgués que os recomiendo.