Cerrado sabados al mediodia y domingos.

Otra vez lunes y otra vez la dificultad de encontrar algún sitio apetecible y abierto. Aquí abren toda la semana excepto los domingos. El local es agradable, con las mesas separadas y cuadros modernos de exposición en sus paredes, grandes ventanales que dan una sensación de amplitud. Los artífices del lugar son David Serrano y Xavi Rue como chef.
Para comenzar nos trajeron unos aperitivos sustanciosos que incluían una crema de coliflor (correcta pero es que la coliflor no es de mis verduras preferidas) un bacalao con sobrasada y miel, un buen juego de sabores, una sorpresa de ibérico (queso de cabra caliente envuelt

Comencé con unos calamarcitos con puntas de espárragos y esparragat de butifarra. Una advertencia, las raciones son abundantes (según nos dijo David, el chef Xavi tiene unas dimensiones considerables y le gusta cocinar en proporciones adecuadas para él). El plato estupendo, muy conjunto de mar y montaña, un solo pero, a mi entender le sobraba butifarra. El otro plato una ensalada con rossinyols del pi y canelón

Volví a acertar con mi segundo. Colomí en tres cocciones con su jugo. Excelentes la frita (los muslos), la a la plancha y la confitada; me quedo con la segunda pero la elección fue difícil. El otro plato foie poelée con fresas y miel. El trozo de foie muy grande y rico pero quizás el sabor de las fresas no es el que mejor le va al foie.

Bebimos un Onix 2.005 de Vinicola del Priorat que simplemente acompañó bien la cena.
El total 107 euros me pareció ajustado, pedimos platos caros aunque el vino no lo era. Lugar agradable con una cocina de una cierta altura y un trato muy cercano.