lunes, marzo 12, 2007

Boccondivino restaurante

Castelló 81, 28.006 Madrid T 91.575.79.47

Me habían dicho que Boccondivino era un gran italiano y es verdad. La decoración elegante, algo ecléctica, con la bodega (gran variedad de vinos italianos) a la vista perfectamente aislada. Es obra de Ignacio García de Vinuesa que parece que se dedica con éxito a la decoración de restaurantes como The grill club . Mesas separadas, buen servicio de mesa, copas adecuadas, un buen ambiente.
El servicio muy atento y amable especialmente la maitre, con buenos conocimientos de vinos italianos y mucho interés. El pan muy bueno y el aceite (italiano claro) también.

Comencé con una ensaladilla rusa con tartar y trufa. Un plato espectacular. Por fuera una fina tira de zanahoria circular que recoge en su interior una primera capa de patata hervida, una segunda de carne como en tartar y en la cima una salsa/crema de crema de leche y trufa. Un gran plato que recordaré.
El otro primero una pizza con anchoas y queso de oveja original; la pizza es de puré de patata (muy rico) pero el conjunto algo irregular y soso.

Me apetecía probar una de sus carnes pero al final me decidí por una pasta seca típica de Cerdeña (el restaurante está especializado en lo sardo).también con salsa de trufa. Si, me apetecía la trufa. Y el plato también muy logrado, perfecto el punto de la pasta y el conjunto. El otro segundo que probé pasta seca con boletus bien pero no tanto, quizás el sabor de los boletus no era, ese día, el mejor.
El postre una panna cotta con chocolate blanco rica pero después de los otros dos platos pasó un poco mas desapercibida.

Para el vino y ya que soy poco experto en vinos italianos pedí recomendación. Optamos por un Korem 2.003 hecho con Bovale sardo, carignano y connonau; vino potente que mejoró con el paso del tiempo.

El conjunto me gustó mucho. Como dice en su tarjeta “cucina e vini d´Italia. Nella tradizione la modernitá” y así fue.

miércoles, marzo 07, 2007

Evo Restaurante

Gan Via 144 Barcelona- Aeropuerto T. 93.413.50.30


Cena en Evo. El lugar espectacular, tanto por las vistas como por la disposición de las mesas en un semicírculo, con una gran barra en medio, un poco más alta. La llegada y la subida en el ascensor panorámico hasta el piso 22 ya hacen presagiar la puesta en escena
Tuvimos ocasión de charlar con Ismael Alegria, el chef, que nos contó el porqué de cada plato que había elegido. Llama la atención el interés por los productos de la zona como el pollo “pota blava “del Prat, las alcachofas de Viladecans etc. Los demás productos también de zonas escogidas. También el sommelier nos explicó con detalle los vinos que acompañarían a la cena; exposición impecable, profusión de conocimientos técnicos y una búsqueda de pequeñas bodegas, lo cual es de agradecer.

Mientras esperábamos bebimos un cava Cuvée Santamaria Finca Fondo del Frare Brut Nature 2.003 junto con unos ligeros aperitivos de entre los que destacaban unas ancas de rana rebozadas; a mí me cuesta comerlas pero estas valían la pena.
Ya en la mesa una profusión de “amuse gueles” muy ricos.

Comenzamos la cena con un ravioli de vieria con cuajada y caviar (casi inexistente por cierto); la idea de ligar el plato con la cuajada interesante y conseguida pero el conjunto algo triste.
Siguieron tres primeros, los tres espectaculares: una terrina de pollo pota blava del Prat con trufa; muy consistente pero muy sabroso a la vez, consiguiendo que se mezclen bien los sabores de la trufa y el pollo. Utilizan para hacerla todo el pollo especialmente la cresta y la papada que hacen rustida y que les queda gelatinosa; también los huesos con los que hacen un ligero consomé que mezclan con el resto. Unos carabineros de Huelva con emulsión de citronella y alcachofas de Viladecans, hechos a la plancha y luego con un toque en la salamandra; estupendos. Cardos con trufa y huevo poché también del Prat. Un plato muy conseguido, muy suave y muy bien ligado.

Los dos segundos mucho menos logrados. Unos salmonetes de Blanes con tapenade y azafrán eran originales; en efecto, los trozos de salmonetes albardados estaban rodeados de “carn salada” (tocino), lo que les daba un toque crujiente; pero, para mi gusto, el resultado no era nada especial. El otro segundo, un lomo de ciervo (marinado al enebro) con cebollitas, lombarda y dátiles fue el plato mas flojo.

Un queso Fourme d´Ambert macerado en Banuyls, demasiado elaborado para mi gusto, el banyuls le quitaba protagonismo al queso pero no era un mal conjunto.
De los dos postres sólo uno destacable el milhojas de cítricos con helado de merengue; tenía la virtud de fundir muy bien ambos sabores. El otro un plumcake de plátano y sorbete de ciruelas de L´Alborç demasiados sabores que se agolpaban en el paladar. Con los cafés un conjunto de “mignardises” ricas en general.

De los vinos destacar un Gómez Alba 2.003 del Campo de Tarragona, un chardonnay distinto a los habituales en nuestras tierras, mineral, en nariz ligeramente ahumado.
También bebimos un Ribera mágnum Figueiro vendimia seleccionada 2.003 que cumplió con lo que se esperaba. Con los postres un Clos Uroulat 2.004 DE Jurançon, un moelleux muy interesante.

En suma gran servicio y buena atención (algo de lentitud en algunos momentos), lugar impresionante y una cocina que en algunos platos estuvo a un nivel excelente pero que tuvo algunos momentos menos afortunados. Recomendable si se está dispuesto a pagar más de 100 euros por persona y se quiere gozar de un lugar y un conjunto poco habituales. Pero, mojándome un poco más, me parece prematura la estrella que Michelín le ha otorgado este año con tanta rapidez.

viernes, marzo 02, 2007

Restaurante Loidi

Mallorca 248, 08008 Barcelona T. 93.492.92.92




Martín Berasategui ha abierto un nuevo restaurante “asesorado” en Barcelona. Está situado en pleno ensanche frente al Lasarte también de su propiedad. Loidi también está en el Hotel Condes de Barcelona y pretende ser un lugar más informal, tipo bistro. Por cierto la foto del restaurante la he sacado hoy de la web del hotel (sin comentarios).

La decoración moderna con una sala grande pero muy bien dividida por unos paneles con grandes cuadros; además la zona de fumadores está separada por una original mampara de vidrio curvada con dibujos vegetales. Maderas claras, buena iluminación, bonita barra a la entrada, grandes cristaleras que dejan pasar la luz, el inicio no podía ser más esperanzador.
La propuesta culinaria es original. Hay dos menús a 32 y 39,5 euros más iva que sólo se diferencian en la mayor cantidad de platos que incluye el uno del otro.
Nos decidimos por el mas completo, teníamos ganas de probar mas cosas. El servicio de pan correcto.
Al ser mediodía pedimos dos copas de vino; nos las trajeron ya servidas ( no me parece lo perfecto) y al preguntar que vino era me dijeron que Penedes; si, pero cual les dije, Perelada me respondieron. Está segura?, no sabía que Perelada produjese tintos en el Penedes. Ah, perdone tiene razón....mal empezábamos.

Nos trajeron un marmitako que estaba suave y rico, quizás la patata demasiado cruda pero el atún bien, poco hecho. El ravioli relleno de setas con salsa de ceps muy bueno, la pasta muy ligera y el gusto de las setas excelente. Como segundos una dorada con salsa y alcachofas fritas en láminas, bien cocinada y en su punto la dorada pero nada especial el plato. Como carne un codillo sobre lecho de patatas, el plato suspenso, la carne dura y sin ninguna gracia.
Los postres bien, una crema con texturas y helado de frutas de la pasión muy etéreo y sabroso y un tiramisú en copa francamente original.

No comimos mal, es cierto, pero en ningún momento emocionante (el ravioli y la crema lo mejor). El servicio malo, con demasiadas prisas por que nos fuésemos y sin ninguna gracia explicando el menú (pues era le chef el que lo componía a su gusto de entre las distintas opciones). El local excesivamente ruidoso. El precio 100 euros ( dos menús, dos copas de vino, agua y dos cafés). En resumen no creo que valga lo que pagamos, y en Barcelona hay muchas opciones más interesantes.

martes, febrero 27, 2007

Restaurante El Ñeru

Bordadores 5, Madrid T91.548.19.77 y 91.541.11.40


No he publicado muchos post de restaurantes de “cocina tradicional”. Pensando en las causas creo que se debe a que, últimamente, no los frecuento mucho. Y ello, probablemente, porque la cocina asiática ha sido un descubrimiento relativamente reciente y porque me encanta descubrir nuevos lugares. Pero, no lo olvidemos, lo “tradicional” cuando está conseguido es tan o más gratificante que otras propuestas.
Mi amigo Ángel, además de un gran cocinero, es un amante de los sitios de toda la vida y el otro día tuve la suerte de que llevase a conocer El Ñeru . Se trata de un restaurante asturiano situado en pleno centro de Madrid a un paso de la Puerta del Sol y que lleva toda la vida abierto.
A la entrada un bar de los de siempre que da paso a varios comedores estilo mesón. Muchos cuadros variados, decoración abigarrada, lo que uno espera de un sitio así, con un trato amable y familiar de camareros a la vieja usanza.
Como aperitivo nos trajeron un paté de cabrales; un poco basto en su textura pero eso no fue ninguna molestia porque tenía ese fuerte sabor del cabrales pero sin ningún exceso lo que es de agradecer al principio de una comida. Para empezar compartimos unos trozos de pichin a la romana, me recordó viejas correrías por Oviedo y Gijón, excelentemente frito y con ese sabor tan característico que tiene. Después nos comimos unas fabes con almejas que estaban muy ricas y que además no eran excesivamente pesadas. Para acabar un arroz con leche de los buenos de verdad. Lo regamos con un Añares 2.000 de Olarra que cuadraba a la perfección con la comida, un vino que resultó bien.
Como conclusión un lugar de los de siempre que satisface plenamente las expectativas; buen producto, buena realización y un buen servicio en el Madrid castizo.

Pd:Agradezco a Creta la corrección en es pixin, no pichin

jueves, febrero 22, 2007

Acai Restaurant

Elkano 69, Barcelona, T 93.600.78.39
Abierto sólo por las noches


No siempre coincido con Cinc a taula (por ejemplo en Ottimo ) pero, en general, es una fuente de inspiración segura para descubrir sitios interesantes. En este caso Acai, un nuevo restaurante situado en el Poble Sec como Rosal 34. El lugar es pequeño y agradable con dos zonas diferenciadas para fumadores y no fumdores y una cocina parcialmente a la vista de una de ellas. Una pared de piedra, otra de pizarra, cálida iluminación, mesas bien vestidas y servicio agradable encabezado por Anna .

El restaurante es, de momento, modesto en sus planteamientos con poca oferta pero lo que ofrecen vale la pena; hay dos menús degustación a 35 y 45 euros, ambos muy interesantes, además de una carta corta; optamos por el de 45 euros.
Nos dieron a elegir dos clases de pan hecho por ellos, uno de sésamo y otro de espelta (reconozco que no sabía lo que era) un cereal parecido al trigo. Los dos interesantes, me gustó más el de sésamo.

Como aperitivo un canelón de agua de tomate con mozzarela de bufala. Original, buena mozzarela pero algo soso el conjunto. Luego el segundo aperitivo, sopa de crustáceo con chip de espinacas; muy sabrosa, gusto de mar de verdad.
Me habían recomendado las sardinas a la salamandra con su coca y no me defraudaron ( las pedí fuera del menú, caprichoso que es uno); muy bien cocinadas y con el sabor auténtico. Siguieron una ensalada de jamón de bellota con verduras y pipas muy refrescante y una coca de verduras confitadas con mojama de atún, una coca muy fina, tal vez algo demasiado de ajo. La lubina salvaje con salsa de crustáceos y batata, en su punto pero nada especial. El pichón con su salsa y su lecho de patatas muy logrado, muy en su punto. Tambíen pudimos probar cordero al tomillo que estaba genial.
Como postres un helado de fruta de la pasión con azúcar en texturas, un sabor intenso, muy adecuado. El otro postre coca de chocolate con sal maldón bien pero menos logrado.
Por ultimo tienen una carta corta pero interesante de infusiones.

Con el vino acertamos. Pedimos un CanFeixes negre selecció 2.003.Cuando nos lo trajeron resultó ser un 2.004 pero es un vino que nos encantó. Hecho con Cabernet, Merlot, Ull de Llebre y Petit Verdot y con una crianza de 12 meses dejaba sentir todo su aroma y en boca era muy equilibrado con un paso largo.

Un restaurante agradable, sencillo, donde se come bien. Me preocupa su futuro porque era viernes y estaba medio vacío. En Manuel Pirelli y Anna Vallés hay oficio y ganas y espero que lleguen tan lejos como han llegado, recientemente, otros jóvenes cocineros en nuestra ciudad.

viernes, febrero 16, 2007

Piratas

Ausias March 157, Barcelona T. 93.245.76.42
Abierto de lunes a viernes de 13 a 24 horas

Piratas es, cuanto menos, un lugar original; cinco mesas, ausencia de cocina y de carta, no a todo el mundo le gustará pero vale la pena probarlo; ya Encantadisimo lo glosó con justeza hace tiempo.

El local, pequeño, tiene una barra a la entrada donde se preparan los platos fríos y se calientan los que se han cocinado de antemano en casa del propietario. Este con sus melenas y gran barba blanca hace mas pintoresco el local.
Lástima que topamos con una camarera algo malcarada que nos recitó, de mala gana, la lista de primeros y segundos. Con los vinos, algo parecido, nos trajo cuatro o cinco que, según ella, “maridaban” bien con lo que habíamos pedido. No me convenció por lo que me levanté a mirar otros en el aparador teniendo que aguantar su presencia trás de mí como si de un guardia civil se tratase.

Empezamos a comer y a partir de aquí la cosa mejoró mucho. Pan con tomate y tostadas con cuatro tipos de aceite diversos, buen pan y buen tomate. Comenzamos con tomates de Montserrat con queso de cabra gratinado; los tomates muy gustosos ni muy maduros ni muy verdes en su justo punto y el queso de cabra bien, fuerte pero sin pasarse. Una cecina cortada muy fina como en carpaccio con un queso gorgonzola y un punto de aceite, estaba rica, más la cecina que el queso.
Seguimos con un salmón marinado al güisqui de malta. El salmón muy fino, casi etéreo pero el sabor del malta no apareció por ningún sitio. El foie con confitura de cebolla sensacional, de verdad. La materia prima de primera pero también la forma como estaba hecho crujiente por fuera. Un foie para recordar.
Como postres una trufa con sal maldón, miel y de aceite de café, bien pero con demasiado gusto de ron. Una ensaimada rellena de crema, estaba, en cambio, sensacional.
Bebimos un M Chapoutier Rasteau 2.003 con Garnacha y Shiraz , color casi púrpura muy profundo, frutos rojos y especias, la verdad que, sin ser una maravilla (creo que me precipité en la elección por lo incomodo que me resultaba), acompañó muy bien la cena.

El Pirata es un sitio curioso (también en no aceptar tarjetas de crédito y en su horario), una experiencia diferente que recomiendo a aquellos interesados en descubrir sitios distintos y alternativos donde, además, se come bien. A mí me gustó haber ido.

martes, febrero 13, 2007

Restaurante Machiroku

Les Moles 21, 08002 Barcelona T 93.412.60.82


Alguna recomendación y sobretodo la de Encantadisimo me llevaron a Machiroku, un restaurante japonés situado en el centro de Barcelona , no lejos del gran Shunka. Y Machiroku tiene algo de Shunka digamos que en pequeño. Shunka está consolidado como uno de los mejores y más auténticos japos de Barcelona pero Machiroku, a su nivel , no le va a la zaga. Local más bien anodino y pequeño con una barra a la entrada, sorprende el nivel de su cocina.

Comimos un erizo sushi nigiri delicado, meloso, no apto para todos los paladares pero más que correcto. El sashimi de salmón estaba espectacular, muy fresco. Un Gyu Tataki (ternera semi hecha) estaba muy bien marinada y un sushi nigiri de anguila genial con un sabor muy intenso. Una caballa marinada correcta (demasiado sabor a boquerón) y una caja de arroz con tempura de langostinos y verdura (por aquello de comer algo caliente) que también estaba muy rica.

El helado de te verde bien y una pasta de arroz que estaba demasiado seca completaron la cena junto con las consabidas cervezas saporo y ashahi De verdad muy recomendable y a muy buen precio.

jueves, febrero 08, 2007

Valle de Arán;Casa Peru y Eth Restille

Casa Peru Sant Antoni 4, 25598 Bagergue, Naut Arán ,Lleida T 973 64 54 37
Eth Restille Carrera 2, 25539 Garos, Lleida T 973 641 539

En el Valle de Arán han proliferado últimamente todo tipo de restaurantes; muchos de ellos, por desgracia, no mantienen una relación calidad-precio aceptable.
Por ello resulta gratificante la visita a alguno de los clásicos cuando, como es el caso, se comprueba que allí siguen sin que el paso de los año se note.

Estuve en Casa Peru, restaurante rústico en Bagergue, pueblo donde muere una carretera y pude disfrutar de su espléndida tortilla de patatas. Si se hace una lista de las mejores tortillas de España la de Casa Peru merece un lugar. Perfectamente cuajada por fuera con las patatas justas, por dentro mantiene esa jugosidad tan difícil de conseguir. Como aperitivo además de la tortilla tomamos unos patés que estaban excelentes y unas ensaladas. Lástima que mi segundo , unos filetes de corzo, estuviesen secos y sin sabor y que la olla aranesa no fue tampoco ninguna maravilla. Postres caseros entre los que destacan la crema catalana y el flan. Lo regamos con un Marqués de Riscal Reserva 2.000 que cumplió con lo que esperábamos de él, un vino clásico, armónico y delicado.

Eth Restille, en Garós, es un restaurante un punto mas sofisticado. El ambiente rústico está acompañado por una cuidada decoración y un servicio de mesa excelente. Lo mismo puede decirse del trato. Aquí se come la, para mí, mejor olla aranesa de todo el valle. En la olla, el tradicional caldo con fideos gordos acompañado de todos los ingredientes de siempre; todo estupendo no se puede pedir más. Luego un excelente chuletón troceado y cocido en el barro , una carne muy sabrosa, acompañada de patatas y pimientos rojos. No hubo sitio para el postre. Como vino Marqués de Vargas Reserva 2.000 magnum. Aroma de buena intensidad, frutos negros y notas tostadas. Cuerpo medio y buen final, no es la primera vez que lo bebo y me gusta. Sin duda uno de los lugares mas recomendables del valle.

viernes, febrero 02, 2007

The Grill Club

San Marcos 24 Madrid T 91.522.77.13

The grill Club tiene tres restaurantes en Madrid y pertenece al mismo grupo que Mumbai Massala donde estuve hace un par de años con recuerdos mixtos.
El lugar es atractivo, la decoración es obra de Ignacio García Vinuesa y Juan Sobrino conocidos decoradores madrileños que tienen en su haber varios restaurantes de diseño. Decoración en blancos con un gran mural pop, buen jazz y pop de fondo, iluminación moderna , una amplia barra a la entrada que invita a una copa……

Nos traen la carta que, a mi gusto, tenía demasiados anglicismos. La de vinos era brevísima y tenía impresa la dirección de otro de los restaurantes del grupo. Cual no sería asombro cuando, en el grupo de los Ribera, aparece “Vinos del Vero Cabernet Suavignon”. Será una nueva bodega ? Le pregunto al camarero que me dice que, si pone en la carta que es Ribera, es que es Ribera, así que le pido que me traiga la botella. Al final lo bebí, era un Viñas del Vero cabernet del 2.002 y estaba bien. Al pagar le pregunté por el tema y me dijo que ya se lo había dicho al encargado que, por cierto, hizo mutis por el foro.

Con este inicio y a pesar de lo fashion del sitio no estaba muy receptivo. No pasan ni dos minutos y nos traen el primero. Yo había pedido Praw and bacon rolls (crujientes rollitos de langostinos y beicon con salsa agridulce) y evidentemente estaban precocinados y calentados, se veía en su aspecto. Pero estaban buenos tanto las gambas como el beicon, el rebozado y la salsa agridulce. Las croquetas de queso (Cheese balls) de mi acompañante del montón.
Luego pedí BBQ ribs que es un plato que me gusta tomar en sitios de pretentida comida yankee. El aspecto ya lo decía todo; no estaban crujientes y sabrosas y no tenían gusto de nada, la salsa de barbacoa lo mismo.
El postre Lowers que,al parecer, era un chocolate de cinco texturas. En el plato un helado de pistacho muy bueno y un trozo de pastel de chocolate donde no supe apreciar las cinco texturas y que no me supo a nada

Al final mi primero estaba bueno y el sitio es chulo ….pero no pienso volver salvo que me tiente comprobar si han rectificado el error de la carta de vinos

jueves, enero 25, 2007

La Clara restaurant

Gran Via de les Corts Catalanes 442 Barcelona T93 289 34 60

Con los restaurantes, alguna vez, se hacen descubrimientos fortuitos. A mí no me suele gustar mucho ir a la aventura pero a veces pasa; y cuando pasa y resulta bien es doblemente agradable. Ocurrió el otro día y por casualidades de la vida, caímos en La Clara.

El local tiene una larga barra a la entrada y, separados totalmente de ella, dos comedores. Uno en el sótano para fumadores y el otro a nivel de planta donde estuvimos nosotros. Mesas agradablemente separadas, un gran armario de vinos al fondo, cocina a la vista, decoración en blanco con suelo negro, en suma un ambiente agradable. Servicio joven, atento y profesional.
Nos trajeron un pan con tomate excelente, tanto el pan (tipo chapata) como el tomate , de los que dan gusto.

Para empezar unos guisantes del maresme con alcachofas que estaban sabrosísimos y muy bien cocinados con ese punto de grasa que le da un buen toque a los guisantes pochados. Los berberechos naturales bien, de un buen tamaño.
Luego una ijada de atún del mar menor a la plancha con cebollas confitas y tomate pochado. Estaba muy bien, el acompañamiento también pero sin llegar a los que comí esta primavera en Cadiz. Unas cigalas, también con cebollas confitadas, bien, las cabezas muy sabrosas.
Los postres una crema catalana y un recuit de Fonteta con delicias de naranja amarga; el contraste entre el recuit y la naranja me pareció muy bueno pero hay que ser adicto a las “mermelades”. La crema catalana, bien quemada, la encontré insuperable. Si, como la que hacía mi abuela en su casa, con eso queda todo dicho.

El apartado vinos muy cuidado. Interesante la carta de postres que va separada de la del resto de platos. Además de los postres hay sugerencias de maridaje como por ejemplo “volcán de chocolate negro belga con chupito de Par vino de naranja” y vinos de postre por copas o en botella. Todo un acierto.
Con la ayuda del maitre nos decidimos por un Finca la Colina 2.004 de vinos Sanz
Un Sauvignon Blanc de Rueda. Un vino goloso, frutas tropícales, glicérido, todo un acierto que se conjugó muy bien con la cena.

El conjunto con cafés incluidos cien euros; no es barato pero hay que tener en cuenta que tomamos berberechos y cigalas. El sitio me gustó y repetiré para confirmar mis impresiones.

lunes, enero 22, 2007

Sudeste asiático. Baan Khanitha restaurant

36/1 shukhumvit 23 soi prasanmit, sukhumvit RD 10110 Bankog tel 0-2258-4181

He estado unos días en Birmania y un par de días en Bankog. No tenía muy claro si escribir algo pero Encantadisimo me animó a ello.
Birmania es un país excepcional. Muy poco turismo (menos de 300.000 personas al año) debido a un aislamiento propiciado por una dictadura de derechas. Ello te permite un contacto con la gente y una proximidad a la misma difícil de encontrar en la mayoría de los lugares.
La gastronomía es muy similar a la tailandesa, basada en el arroz en todas sus variantes, el pollo, el cerdo y las gambas y langostinos. Hacen una especie de pasta con las gambas que a mi me pareció demasiado fuerte. Todo muy especiado para nuestros paladares.En algún mercado profusión de ratas, cortadas por mitades, como laqueadas.
No era un viaje pensado por y para la gastronomía pero disfrutamos de ese tipo de cocina hasta la saciedad. Algún día nos “escapamos” a un hotel occidental para variar un poco.


En Bankog decidimos, una noche, ir a cenar a un buen exponente de la “Royal Thai cuisine” como la llaman allí. Fuimos a Baan Khanitha que nos habían recomendado. No fue una experiencia maravillosa. Cenamos en una terraza cubierta, con profusión de plantas y un techo transparente por el que caía agua hasta una cascada. Demasiado kisch.
Pedimos el menú que nos recomendaron. Primero unos entrantes variados de los que destaco ensalada especiada de pomelo con gambas y pollo (yam som) muy picante pero a la vez refrescante y Chiang Mai sausage sai oua una hoja donde se meten pequeños frutos, especias y una mermelada que resultaba en un conjunto muy logrado. También arroz crispy servido con salsa de cerdo agridulce khao tang nah tang; crispy de verdad, una salsa excelente.
De entre los segundos conchas de cangrejo levemente fritas con pimienta negra (Poonim phad prig thaoi dam), muy fuerte, muy picante pero muy buena, con setas. Pato con uvas en curry rojo ( gaeng phed ped yang a-ngun), muy original el gusto de la uva.
Entre los postres destacaba el styki rice que le gusta a Alvaro; me gustó más alguno de los que he comido en España, pero razonable.

Al final el restaurante simplemente correcto, Thai Gardens y Thai Lounge sobretodo el primero mantienen el tipo muy dignamente.

lunes, enero 15, 2007

Thai gardens versus Thai Lounge

Thai Gardens, Diputación 273, 08007, Barcelona T 93.487.98.98
Thai Lounge, Valencia 205, Barcelona, T 93.454.90.32

Thai Gardens/Thai Lounge; dos propuestas complementarias.
Estamos ante dos buenos exponentes (los mejores que conozco) de la cocina Thai en Barcelona. Ante otras propuestas como Thai Sabai Sabai ambos tienen cosas a su favor.

El marco de Thai Gardens, que también tiene restaurante en Madrid y en otras ciudades, es realmente espectacular. En Madrid la entrada, a través de un tradicional patio del Barrio de Salamanca muy bien acondicionado, es impactante. El restaurante también aunque no mejora la impresión inicial. En Barcelona la entrada que está bien, es más neutra y, en cambio, el interior es una sorpresa muy agradable. Alguno no se resistiría a hacer la típica comparación entre el catalán y el madrileño pero yo no soy de esos.
ThaiLoungehttp://www.thailounge.com/ también tiene una entrada bien resuelta y vistosa pero, todo él, es un restaurante más pequeño, algo más intimo; pero no podemos decir más acogedor porque, con serlo el Lounge, también lo es, a pesar de su tamaño, el Gardens.

El Gardens es un restaurante de altura en su planteamiento y en su servicio y comodidades; la cocina es muy consistente y los precios son altos. El Lounge es un restaurante más de bolsillo pero no desmerece, en su formato, al Gardens. Una cena relajada, una cena íntima, una cena con amigos puede tener un marco estupendo en el Lounge. En el Gardens también por supuesto pero se presta más a las grandes ocasiones o los compromisos, también a las reuniones de más gente.

He estado varias veces en ambos y una vez en el Gardens de Madrid. En el Lounge he tomado varias veces el menú degustación (25 euros más IVA); las primeras veces muy bien pero la última vez me pareció que había bajado algo la calidad; habrá que comprobarlo. En mi última visita, una cena, no nos atrevimos con tanto y compartimos un Dim Sum Moo de cerdo, la pasta muy bien hecha, el cerdo y la salsa logrados, unos langostinos al curry verde sabrosos, una merluza agridulce que no valía nada, pad tahi (tallarines salteados con verduras, soja y verduras) en su punto y arroz blanco. Un solo postre Khao niao mango, un arroz con leche de coco y mango natural. Postre muy original, el arroz caliente con un regusto a coco muy apetecible y al lado el mango muy perfumado y sabroso, todo un acierto. Para beber cerveza signa tailandesa. Nos costó 66 euros con IVA incluidas tres cervezas y sin café.

Mi última visita al Gardens fue en Madrid. Como casi siempre nos decidimos por el menú degustación. Es muy completo y vale la pena pedirlo para adentrarse en la cocina thai pero, salvo error, no lo suelen cambiar por lo que si se va mucho acaba cansando. Comienza por unos entrantes Kai Satte (brocheta de pollo marinado en leche de coco), Poh pia (rollitos Thai) Khung Phom pha (colas de langostinos envueltas en fina pasta de arroz), ensalada de vermicelli, Kanon (empanadillas de cerdo cocidas al vapor) y Maiz todo (langostinos, maíz y calamares fritos). Destacaría el Kai, ligero y sabroso, y el Kanon con una salsa espectacular, lo demás correcto.
Los segundos son Panang neru (buey macerado en curry rojo), Kaen Khung(langostinos al curri verde con bambú), Path Thai (mismos que en el Lounge, con cacahuetes), pollo con castañas de cajún, triángulos esmeralda (polo marinado en tamarindo envuelto en hojas de Baithoi) y arroz blanco perfumado. Todo de un buen nivel, lo más original los triángulos. Como postre dulces y frutas tropicales. Bebimos Gran Caus merlot rosado 2.005 que acompañó bien el conjunto. El total por cien euros.

Cual elegir? Pues depende del bolsillo y del momento pero el Lounge, que es sensiblemente más barato y menos espectacular, puede ser suficiente para la mayoría de las ocasiones.

Pd: llego de un viaje por el sudeste asiático y he de decir que ambos restaurantes tienen un dignísimo nivel en relación a lo que he visto allí.

lunes, enero 08, 2007

Fonda Xesc

Plaça Roser 1 17.531Gombren Ripolles Girona T 972.730.404

La Fonda Xesc es un clásico de entre los clásicos en el Ripollés; está situada en el pequeño pueblo de Gombren, un lugar muy bonito situado a unos 10 kilómetros de la carretera principal. Al parecer sus orígenes se remontan, ni más ni menos, que a 1.730. El comedor es agradable con unos arcos de piedra que le dan carácter.

El servicio de pan muy bueno con distintas variedades entre ellas un pan de aceite muy sabroso. Como aperitivo unos buñuelos de calabaza (no me gustó demasiado la fritura pero sí el sabor) y unos palitos de ceps muy sabrosos y originales; luego y también de aperitivo, una sopa de farigola y ajo muy adecuada al día de invierno.
Me decidí por un arroz de la Fonda con alcachofas, trompetas y sepia. Es uno de los clásicos del lugar y está muy conseguido; la alcachofa y la sepia dominan pero las trompetas están ahí y se notan.
Un lomo de ciervo con naranja y parmentier de foie fue mi segundo.El lomo de ciervo exquisito con un óptimo punto de cocción. El parmentier muy fino, quizás el foie empañaba un poco el resto de los sabores de un plato que me gustó mucho.
También probé una alcachofas con gambas que estaban bien pero después del arroz me supieron a poco y una espalda de cordero, calabacín, avellana y romero que también me gustó.
Una tabla con seis trozos de queso, en general bastante afinados completó la comida.

Bebimos un rosado merlot cabernet 2.004 de Bodegas Pirineos coupage al 50% de ambas variedades agradable y un Dominio de Valdepusa Cabernet Sauvignon 2.000 . A mi los vinos de Valdepusa me gustan mucho especialmente el Shiraz y el Petit Verdott pero este no les iba a la zaga; hay que reconocer a Carlos Falcó haber sido pionero en la aclimatación de uvas foráneas para conseguir vinos estupendos.

Recomiendo el restaurante porque el lugar es agradable, la comida muy buena y los precios razonables (aproximadamente 50 euros por persona con un buen vino)

jueves, diciembre 21, 2006

Patagonia beef & wines

Gran Via de les Corts Catalanes 660 08010 Barcelona T93.304.37.35




Patagonia beef & wines es un restaurante especializado en cocina Argentina que está ubicado en un bonito local en pleno Eixample, donde antes estuvo una joyería clásica de Barcelona, la joyería Sunyer. Un vestíbulo acogedor con aparadores donde se muestran vinos argentinos escogidos y un amplio salón con los techos altos y una decoración con un toque minimalista hacen que el lugar sea atractivo desde el principio.

En cuanto nos sentamos nos trajeron un surtido de panes muy apreciable, además todos ellos calientes. Para acompañarlos una sencilla crema de queso, muy esponjosa con hierbas que le daban un ligero perfume.
Como entrante compartimos un provolone, perfectamente hecho en su cazuela con todo ell gusto del queso.
Luego yo me fui a buen lomo argentino perfectamente cortado y poco hecho (lo cual no es fácil de conseguir en un restaurante argentino). La carne estaba muy sabrosa , muy “argentina” y estaba acompañada de unas patatas al horno con queso.
El otro plato que probamos fue un medallón rossinni con foie también poco hecho y muy bien logrado con su salsa de vino espesa y acompañado de verduras. Otro tipo de carne y otro tipo de preparación muy distinto pero realizado también de forma muy satisfactoria.
Ya no había sitio para los postres porque las raciones de carne eran muy considerables; los cafés muy buenos.

Bebimos vino argentino como no podía ser de otra manera. Tienen un surtido no extenso pero si sufuciente, bien clasificado por cortes, monovarietales etc. Hace tiempo que no bebía malbec por lo que esa fue la uva elegida. Pedimos un la Celia Reserva 2.003 de Finca la Celia que nos recomendaron. Muy bien, vino relativamente joven como casi todos los del nuevo mundo pero con paso por barrica y un buen final de boca .

El servicio joven amable y eficaz, no es un restaurante barato (100 euros) pero la calidad del conjunto puede compensar.
Pd: visité este restaurante antes de mi viaje a Argentina y Uruguay para ir haciendo boca...

jueves, diciembre 14, 2006

Premios Academia Catalana de Gastronomía 2.006

La Academia Catalana de Gastronomía ha hecho públicos sus premios anuales 2.006 que serán entregados en una cena en el primer trimestre de 2.007.

Restaurante del año: Caelis (Román Fornell)
Cocinero Joven: Albert Ventura (Coure )
Profesional del año: Oriol Balaguer
Premio especial de la Academia: Jean Louis Neichel

Caelis restaurante del año: cené en Caelis este verano y la cena fue magnífica. El entorno es genial, minimalista, en un ambiente belle epoque. Servicio impecable y gran cocina. Nada que objetar salvo que el Bulli creo que nunca ha ganado este premio.

Albert Ventura (Coure) : Recibirá Albert una estrella Michelin igual que la ha Ganado este año Xavier Franco de Saüc que el año pasado obtuvo este galardón? Coure es sin duda acreedor de esta distinción pero tal vez otros como Gresca, Con Gracia, etc. están a su misma o incluso superior altura.

Oriol Balaguer: Gran profesional sin duda; probablemente se ha querido hacer hincapié en la importancia de lo dulce porque habían otros candidatos también muy firmes como Quim Vila.

Jean Louis Neichel lleva toda la vida al pie del cañón en el Bulli y luego en su restaurante de Pedralbes. No es, desde luego, uno de mis preferidos en Catalunya pero sin duda es justo reconocer su dilatada trayectoria.

Los premios son siempre subjetivos y una de las cosas que me llama la atención es que todos los premiados sean de Barcelona. Y el resto de Catalunya? Abrmos la polémica sobre esta y otras cuestiones......

jueves, diciembre 07, 2006

Parador la Huella

Playa Brava, José Ignacio, Maldonado, Uruguay T.598.486.22.79


Viniendo de Montevideo, una vez pasado el bullicio de Punta del Este, se llega a José Ignacio . Hace unos años pequeño pueblo de pescadores, hoy empieza a recibir turistas deseosos de un poco de tranquilidad y de “ snobismo casual”.

El Parador la Huella está situado delante de la playa brava en un bonito paraje. La construcción en madera tipo cabaña ilustrada está perfectamente integrada y tiene un conjunto de terrazas que dan a la arena. El interior, rustico elegante, tiene un chimenea muy agradable que estaba encendida. Era plena primavera y nosotros optamos por comer en una de las terrazas, un poco resguardados del viento. Todo el conjunto rezuma buen gusto y un lujo “ casual”; los uruguayos y sus vecinos los argentinos son maestros en ello.

Ante tanto “glamour” (el público también contribuía a ello) sólo cabía esperar que la comida no nos decepcionase. Y no lo hizo. Compartimos una tarta de queso de cabra con cebollas confitadas muy suave pero a la vez sabrosa, unas rabas muy gustosas y bien fritas y un pulpo de buen tamaño. No soy muy amante del pulpo pero tengo que decir que este estaba riquísimo con el punto de pimentón justo.
Después, y estando delante del mar como estábamos aprovechamos y, después de la cantidad de carne que habíamos comido esos días, nos decantamos por un buen pescado. Elegimos una Corvina negra con papas fritas y arrugadas. Era una pieza grande que compartimos , hecha al horno. Un pescado muy fino, en su punto que nos supo a gloria.
Para acabar no nos resistirmos a compartir un vulcano de dulce de leche. Imaginad un vulcano super dulce....maravilloso.

Bebimos un Castel Pujol sauvignon blanc 2.005 , con aromas herbáceos y notas frutales un vino intenso y sin complicaciones que combinó a la perfección con la comida.
En resumen un sitio muy recomendable que aúna un cierto encanto con una buena cocina.

sábado, diciembre 02, 2006

Taberna del capitán Alatriste

Grafal7, 28.005 Madrid T. 91.366.18.83


Estaba en Madrid y me apetecía probar alguno de los sitios nuevos como Pandelujo y Sulla. Mi gozo en un pozo. Me dicen que vamos a ir a un sitio nuevo por la Cava Baja, recién inagurado también, que se llama Taberna del capitán Alatriste (por cierto la web está vacía). Pienso, carne, más carne, después de mi viaje a Argentina, una tasca ilustrada?. Vaya que iba muy poco receptivo. . El lugar según he averiguado luego es propiedad de Félix Colomo que también regenta las cuevas de Luis Candelas y la posada de la Villa.
Al llegar y visto por fuera, todo hacía que mis prevenciones se mantuvieran y al entrar una típica barra entre castiza, moderna, recargada y con algo de mal gusto me asustó de verdad. Horror, al fondo una reproducción de Las Lanzas con Spínola muy ufano. Como queríamos fumar nos bajan a las catacumbas. Allí un poco de todo; bóvedas con piedra y tochana muy bien restauradas, un repostero con el escudo de Castilla y León y una reproducción de un cuadro de unos de los últimos Austrias con su barbilla saliente. Y yo pensando en donde pretendía haber cenado....Pero serené mi ánimo y pedimos.

Nos trajeron el típico pan de rosquilla que a mi no me gusta especialmente junto con trozos de tocino bien fritos como aperitivo.
Compartimos unas chistorras correctas junto con unas croquetas de bacalao muy finas, muy bien fritas y con un sabor intenso pero sin pasarse. Luego pedí judías con perdiz. La perdiz no tenía ningún sabor especial y las judías estaban demasiado duras por fuera, plato regular. En cambio el lomo de buey que probé era muy sabroso.
No me pude resistir a un
arroz con leche que estaba muy bien, duro y con el justo sabor a canela.

Bebimos un Marqués de Riscal Reserva 2.001, uno de los dos vinos de la casa, una elección muy acertada, lo encontré muy fino. En nariz intenso con recuerdos de madera tostada. En boca se aprecian los taninos marcados pero con una sensación agradable desde frescor hasta calidez.
Al final no estuvo tan mal; no es un sitio para recomendar porque hay restaurantes de ese tipo en Madrid mejores pero el conjunto no estuvo del todo mal.

domingo, noviembre 26, 2006

Cabaña Las Lilas

Alicia Moreau de Just0 516 C1107AAL Buenos Aires Argentina T. 4313-1336

He estado unos días en Bueno Aires y Montevideo y vengo impresionado. Los últimos años viajo una vez al año a esas tierras y de año en año las ciudades son más interesantes.
En este post me voy a ceñir a Buenos Aires. La ciudad está cada vez más viva y los restaurante y bares crecen y alcanzan muy buen nivel. Mi primera comida fue en Cabaña las lilas donde ya había estado el año pasado y de la cual guardaba un buen recuerdo.
Mi primera sorpresa fue el saber que son los mismos propietarios del famoso Rubaiyat de Sao Paolo y Madrid.El restaurante está ubicado en la zona de Puerto Madero una de las más dinámicas de Buenos Aires, con sus antiguos tinglados portuarios llenos de restaurantes; estábamos en plena primavera por lo que pudimos disfrutar de la terraza.

Para empezar una provoletta muy rica y luego, era mi primer día, un biffe de chorizo poco hecho. Simplemente espectacular, desde luego una de las mejores piezas de carne que he degustado en el viaje, acompañada además de unas riquísimas patatas souflé. Antes nos habían traído unos aperitivos variados pero como era el primer día aún fui capaz de pedir un helado de dulce de leche estaba justo como tenía que estar un punto empalagoso pero riquisimo.Como veis muy poco original pero era lo que me apetecía y, desde luego, me compensó.

Para regarlo elegimos un vino de Carlos Pulenta de su Finca Vistalba. Carlos viene de una antigua familia de bodegueros mendocinos y fue el artífice del éxito de Salentein. Hace unos años montó su propia bodega que tuve ocasión de visitar recién inagurada y hace unos vinos muy interesantes. Esta vez probamos el Corte C 2.004. Lo elegimos porque su uva principal (85%) es Malbec acompañada de Merlot. Y como el guión de la comida era previsible, el vino debía ser Malbec. Y decepcionó en absoluto fresco pero con el carácter que le da el Malbec.En suma una comida completa para meterme de lleno en el país y un vino muy interesante que superó al cabo de unos días su corte A. Eso lo cuento pronto.

domingo, noviembre 19, 2006

Restaurante Oishii

Santa Fe de Nuevo Méjico (complejo Cinesa Diagonal) 08.017 Barcelona T 93.414.25.78

Oshi es un nuevo restaurante japonés situado junto al complejo de cines Cinesa Diagonal al lado de varios restaurantes.
Un gran ventanal hasta el suelo deja a la vista el local desde la calle y le da amplitud. El conjunto es amplio aunque no muy grande, con suelo de pizarra y una gran pared con fotos grandes de paisajes japoneses. Las mesas negras y las sillas blancas le dan un cierto aire de diseño. También hay una gran barra donde se puede comer.

Compartimos un Tory teriyaki (pollo con salsa dulce) que estaba riquísimo, con la justa salsa y lo acompañamos con Yaki Meshi (arroz salteado con langostinos y huevos), en su punto, crujiente.
También compartimos un Shake maki de salmón y un Ebi tempura maki (langostinos en tempura en salsa karisshi y arroz por fuera) No soy un experto en cocina japonesa pero este plato me pareció muy original, el langostino en tempura, cortado, envuelto en la salsa y luego el arroz. Muy sabroso.
No hubieron postres pero si una buena cerveza Asahi

Nos costó 45 euros ( lo caro fue el Ebi Tempura 15 euros) con propina y éramos tres aunque no comimos mucho. El sitio parece interesante en su conjunto habrá que volver para comprobarlo.

viernes, noviembre 10, 2006

Liebre a la royale en Ca l´Enric


Carretera de Camprodón s/n La Vall de Bianya 17.800 T. 972.290.015

Los que hayáis leído mi post sobre Ca l´Enric ya sabéis que para mi es un restaurante excepcional. Hace años cené un memorable menú a base de becadas y aprovechando que mi amigo Ángel venía de Madrid allí nos fuimos. Cuando reservé Juan Juncá ya me dijo que, como el tiempo era todavía bueno y hacía calor, todavía no habían becadas. Pero me ofreció una liebre a la royale. Ángel es un buen cocinero y la perspectiva le pareció muy sugerente.

Comenzamos por unos aperitivos normalitos excepto un chupito de caldo de gallina excelente. Después un puré de patatas con viera muy rico y un variado de ceps y rovellons muy conseguido.
Llegó la liebre. La liebre a la royale es un plato clásico de la cocina francesa que tiene diversas recetas y frecuentemente se confunde con la liebre a la perigourdine de preparación similar. La preparación es muy laboriosa utilizándose la propia sangre de la liebre, el corazón pulmones etc. y vino, normalmente borgoña. Juan nos la sirvió en quenelles. Un plato fuerte donde los haya, profundo y excelente. Era la primera vez que comía una pero queda como uno de los platos a recordar para siempre.

Lástima de los vinos que eligió Juan y que no me parecieron adecuados a la fuerza de la liebre. Primero un Chateau d´Aguille de Cotes de Castillon producido por von neipperg ; buen vino pero sin el cuerpo necesario para este plato. Luego un Barollo al que le pasaba casi lo mismo. Pero ello no quita mérito a la estupenda elaboración del plato que os recomiendo.

miércoles, noviembre 08, 2006

Restaurante Metro

San Roc 4 17867 Camprodón T 972.740.402


Camprodón es una pequeña villa de Girona que conozco desde hace muchos años. Está en el Pirineo y es la capital de una pequeña comarca por lo que siempre ha tenido una cierta vida. A nivel restauración hasta hace no mucho todos los restaurantes eran de cocina típica catalana. Algún día publicaré un post sobre alguno de ellos de calidad muy razonable. Pero, hace algunos años, han empezado a aparecer en Camprodón o en sus pueblos vecinos algunos restaurantes de cocina mas “moderna” (lo pongo así para que nos entendamos, no quiero decir mejor o peor cocina). De entre ellos hace poco probé el Metro.

El Metro fue tradicionalmente un bar de toda la vida donde, hace muchos años, se decía que se comía muy bien. Yo ya lo conocí en una época de una cierta decrepitud y vetustez pero tenía su gracia. Hace poco lo cerraron y lo han reabierto con un enfoque totalmente diferente. Es un local alargado, sin pretensiones pero bien puesto con su toque minimalista, con piedra vista en una de sus paredes y la cocina abierta al fondo.

La cena estuvo bien en general. Recomendables los papardele con ceps y cebolla y unas estupendas gambas al curry y pimienta verde. En cambio un rape al horno poco logrado y demasiado hecho. Un buen entrecot de ternera a la plancha también muy sabroso. Bebimos un Enate Cabernet Merlot 2 .001. Enate es una bodega que siempre me ha gustado y para mí sigue haciendo grandes vinos aunque le haya salido una buena competencia en el Somontano. Este coupage 50/50 es un vino equilibrado, con un color granate intenso, en boca carnoso , equilibrado y con mucha fruta.

jueves, noviembre 02, 2006

Restaurante Paul Bocuse (II)

Auberge du Pont de Collonges, 40 Quai de la plage Collonges-LyonTel 04 72 42 90 90

Al llegar nos habían entregado un menú impreso y el siguiente plato eran unos salmonetes. Lo que me ponen encima de la mesa parece pescado, si, pero nada más lejos de un salmonete, un lenguado tal vez?. Le pregunto al camarero que me lo trajo (era uno menos experimentado que los demás) y efectivamente me dice que es lenguado; ante mi cara de asombro y mi pregunta se queda mudo. Al poco aparece el jefe pidiendo mil excusas por la confusión. De hecho nos trae las cartas originales donde claramente pone que este menú lleva lenguado. La cosa no quedó aquí. Al rato llega el jefe de todos los maitres y tras mil excusas nos entrega unos nuevos menus con el lenguado; fueron diligentes!!!!!!
Hace años que no suelo pedir lenguado; creo que es porque en tiempos abusé de él y me cansé un poco. Pero últimamente he comido dos muy buenos; el primero, muy tradicional en El Pescador de Madrid. El segundo éste. Son filetes de lenguado “Fernand Point “. Está emplatado con una salsa de mantequilla gratinada y era sencillamente sublime. El pescado en un punto óptimo y la salsa bien ligada qué prodigio de suavidad.
Excesivos mis calificativos? No de verdad que no, es que es otro mundo.
Para descansar un poco granizado de los vinateros del Beaujolais. Además del sabor fresco del Beaujolais llevaba crema de cassis. Cumplió su misión sobradamente.

La “volaille de Bresse en vessie Mère Filloux” fue una cosa distinta. El animal llegó entero a una mesa auxiliar acompañado de morillas, arroz blanco, zanahorias, judias y una salsa blanca muy ligera. Iba envuelto en la vessie (vejiga) y una pareja de experimentamos camareros lo prepararon: Primero cortaron la vejiga y dejaron al descubierto la carne blanquecina del animal salpicada de manchas negras de la trufa que tenía “trufada”. Luego lo trincharon y nos lo sirvieron con todo su acompañamiento. Después del lenguado no lo superó pero estaba francamente bien y los trozos con trufa no digamos.

Los quesos frescos y afinados de “Mère Richard” en un espléndido carro, con mucha variedad. A estas alturas y aunque la boca se me hacía agua, fui comedido. Un Brillat-Savarin, y cabra normalito y un Saint Marcellin de la región. En su punto los tres.

Los postres increíbles en su presentación. Trajeron tres mesas y fueron poniendo bandejas con innumerables postres; imaginad todo lo queráis y casi todo estaba allí. Tartas, créeme brulé, isla flotante, fruta.....No podía más así que una preciosa copa llena de frutos rojos bañada en vino llamó mi atención. Estaba fresquita y los frutos perfectamente macerados se deshacían en la boca y fue muy adecuado para acabar.

Yo iba a Paul Bocuse con poca fe. Pensaba encontrar un restaurante acabado recreándose en un pasado glorioso y me encontré con un servicio de altura y una cena estupenda. Es cierto que el paseo del Sr Bocuse por las mesas, un poco como atracción mediática, da un poco que pensar pero la experiencia fue positiva. La pregunta que no puedo contestar es si una cena “menos clásica” hubiese sido igual de satisfactoria o si, por el contrario, ahí hubiésemos encontrado esas carencias de las que se habla a veces. La respuesta no creo que os la pueda dar en un próximo futuro porque mis amigos son muy buenos amigos pero 50 años sólo se cumple una vez y regalos asi no abundan ;)