domingo, septiembre 17, 2006

El vino, del restaurante a casa y viceversa

Fuera de nuestro país, especialmente en Estados Unidos, es bastante frecuente poder llevarse a casa la botella que hemos estado bebiendo en el restaurante si no nos la hemos acabado ( también la comida en los llamados “dogy bags”).
A mi siempre me ha parecido una sana costumbre y por ello no puedo menos que aplaudir la iniciativa conjunta lanzada por el Consejo Regulador de la D.O. Rioja y la asociación Euro-Toques en este sentido. Podéis ver la noticia en http://www.riojawine.com/es/actualidad/noticias/noticias/06-09-14.htm

Pero además hay otra costumbre que creo sería estupendo que se extendiese. Me refiero a la posibilidad de llevar tu propio vino al restaurante y que éste te cobre una cantidad razonable en concepto de “descorche”. Comenté en mi post sobre Terrabacus que en este restaurante es una práctica admitida; he recibido varios comentarios apoyando la idea y espero que poco a poco se vaya generalizando ; en http://www.devinis.es/ “descorche “ podéis encontrar otras opiniones.

4 comentarios:

Paco Torras dijo...

Ignacio,
aqui em Rio es normal llevar-se su próprio vino al restaurante desde que el mismo no exista en la carta. Entoces le cobrarán un descorche, que llamamos "rolha" o corcho, en valor del vino más barato de la carta.

encantadisimo dijo...

Lo de llevarse la botella me parece correcto; en definitiva se trata de algo que has pagado, pero lo de llevarse el vino de casa al restaurante, particularmente me parece un engorro innecesario.

Puedes ver mi razonamiento aquí

doocomo.com dijo...

Creo que encantadísimo tiene razón, al fin y al cabo lo has pagado. Y también cuando apunta lo engorroso de esto último.

Ya hay restaurantes que han ampliado su carta de vino por copas. Y en un par de casos he leido de algunos que ofertan toda su carta en 1 botella, 1/2, o 1/3, usando decantadores para el servicio. Una buena idea cuando 1 botella es demasiado, o incluso para poder maridar la comida con 2 o 3 vinos si no somos demasiados comensales.

En cuanto a lo que comenta Paco, es lo que los británicos llaman BYO (bring your own), allí muy desarrollado en tanto hay restaurantes que no tienen licencias para vender alcohol. También es una propuesta interesante.

ignacio dijo...

Encantadísimo entiendo tu punto de vista pero no lo comparto.
Si pienso que el llevarse el vino al restaurante nunca será una opción mayoritaria pero la sigo encontrando interesante.
Yo mismo en el 90% de los casos no la usaré porque, como bien dices, bueno es elegir en la carta de vinos.
Pero puede haber un 10 % de las veces que me apetezca beber una botella especial bien porque maride perfectemente con alguna especialidad del restaurante (y que yo no pueda comer en casa) bien porque sea una botella que debe beberse pronto, porque sea una ocasión especial que merezca una botella que puede costar más de 100 euros en un restaurante...
En fin que me gustaría poder hacerlo alguna vez.